Esta es una hamburguesa sin pan y sin carne. La combinación ganadora de tomate raf y bacalao se disfraza de emparedado.

Por persona necesitarás:

  • Un tomate raf
  • Un lomo de bacalao fresco
  • Aceite de oliva, sal y pimienta

 

Para el pesto:

  • Un manojo de perejil fresco
  • Un par de almendras
  • Una cucharada de queso parmesano o queso curado rallado
  • Aceite de oliva Sal, pimienta


Empezaremos por la salsa.
Pon en una batidora perejil fresco, un buen choro de aceite de oliva virgen, el queso rallado, las almendras, sal y pimienta.

Bate bien y corrige el espesor añadiendo una cucharada de agua si es necesario.


Ahora el pez.
Habrás oído hablar de la cocina al vacío a baja temperatura de los grandes chefs. Pues resulta que es algo que puedes hacer en casa, y así conseguir el bacalao más jugoso que te puedas imaginar.

Lo primero es conseguir una bolsa de congelación de cremallera. Pon dentro de la bolsa el lomo de bacalao sin piel, sin espinas y salpimentado.

Añade un chorrito de aceite y si te apetece un poco de perejil.

Cierra la bolsa con el bacalao dentro intentando sacar todo el aire.

Un buen truco es cerrarla casi completamente, insertar una pajita por la abertura, absorber hasta que la bolsa se pegue al pescado, y cerrar rápidamente. No es un envasado al vacío perfecto, pero servirá.

Pon una olla grande al fuego con bastante agua. Si tienes un termómetro de cocina, el agua tiene que llegar a 60 grados. Si no tienes termómetro, caliéntala hasta el punto en que todavía puedes meter un dedo, pero tienes que sacarlo enseguida para no quemarte. Mete la bolsa con el bacalao en el agua caliente.

En diez minutos a 60 grados estará listo.

Ahora a emplatar.
Coloca el bacalao entre dos rodajas generosas de tomate raf y decora con el pesto de perejil.

¡Éxito seguro!