La mejor manera es verlo, así que aquí va el vídeo. 

No somos expertos, aun, por eso se nos mueve un poco la cámara pero tiene suficiente calidad para que aprecies cómo hacerlo y escuches un montón de información que no conoces sobre este tomate. 

 

Este tomate madura de dentro hacía afuera por lo que no esperes demasiado a que esté muy rojo, utiliza la Carta de color que va con cada envío. 

Córtalo de arriba a abajo, trasnversalmente, nunca de lado. Quita el centro del tomate, sin pasarte ya que se caerá la pulpa. El objetivo es quitar la parte central, tiene un poco más de leño y es la primera que madura por lo que le resta sabor al resto. 

Córtalo apoyado en una tabla. Al cogerlo en la mano, y si el cuchillo no está muy bien afilado, tendemos a apretarlo y así rompemos la tensión de la piel. Si lo cortas apoyado evitas eso y consigues que el tomate esté más crujiente. 

La idea es que te queden gajos enteros y así, cuando rocíes el aceite de oliva las dos caras queden bien impregnadas. UN poquito de sal y ¡a disfrutarlo!